Verificación

  • La verificación o fact-checking es a la vez una técnica y un género periodístico. Es un periodismo posterior a la circulación de información, declaraciones o piezas periodísticas.
  • Nos permite cumplir con el compromiso del derecho a la información, porque, por ejemplo, en Colombia está respaldado por el artículo 20 de la Constitución Política. Difundir información falsa, imprecisa o errónea atenta contra ese derecho y afecta la toma de decisiones con fundamento por parte de los ciudadanos.
  • Entre 2007 y 2014 aparecieron 44 sitios web dedicados al fact checking en 20 países. En 2014 se creó la Red Internacional de Fact-checking, IFCN, por sus siglas en inglés, que se lanzó en Londres, Inglaterra, durante la primera cumbre mundial de chequeadores, Global Fact, en la cual participaron los 48 medios dedicados a la comprobación de datos.
  • La verificación de datos tiene un Código de Principios y unas metodologías validadas por la IFCN (International Fact-Checking Network)
  • Hay tres aspectos clave que nos permiten identificar información a verificar: los titulares muy llamativos, tenemos que ver qué hay detrás de ellos. Verificar las gráficas y fotografías, si se condicen con la realidad y el contexto. Verificar las fuentes, recurriendo a artículos de investigación o a las últimas informaciones publicadas respecto de un tema.
  • Las bases de datos tienen que contrastarse con la realidad. Los datos pueden mostrar conclusiones que tienen lógica, pero que cambian al mirar la realidad. Hay que contrastarlas con fuentes humanas.

  • Es necesario contextualizar los escenarios en que se genera la información: la ubicación, los liderazgos, la experticia, los reconocimientos y validación de los saberes.
  • La verificación debe hacerse en toda información, incluidas las cosmogonías. Hay que tener especial cuidado con los mercaderes de soluciones mágicas, que aprovechan el miedo, la ignorancia y que promueven la discriminación. Esto hace daño a ambos saberes, porque los mezclan sin estar anclados a ninguno.
  • La verificación permite orientar y acompañar las dudas de las comunidades frente a información no accesible.
  • El chequear la información va por encima de la inmediatez. Aunque la respuesta rápida permite contrarrestar a la desinformación que comienza a viralizarse, hay que equilibrar y definir cuándo se le da prioridad a la rapidez.
  • La desconexión de políticos y científicos con las audiencias, así como el descrédito de los medios, son un caldo de cultivo para generar desinformación.
  • Hay que mantener la perspectiva de que el periodismo no va a estar libre de errores y que no vamos a poder verificarlo todo, pero que esas no pueden ser limitaciones para hacer periodismo.

  • Existe un reconocimiento de la labor de verificación. El fact-checking busca elevar el costo político de mentir.
  • Podemos anticiparnos a contextos o procesos para responder más rápido.
  • Conocer fuentes o contactos de confianza es imprescindible, ya que nos ayudan a verificar de forma más rápida.

  • La verificación puede ser realizada por cualquier organización o medio local. Necesitamos de ojos y oídos verificadores en todas partes, para combatir la desinformación y ganar la credibilidad de las audiencias.
  • Cuando verificamos, es importante tener empatía y comprender porqué cala la desinformación, cuáles son los elementos que hacen que las personas piensen de esa manera.
  • Es necesario poner a dialogar la información discordante antes que confrontar o atacar, eso cierra las posibilidades de escucha de la audiencia.
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